jueves, 26 de febrero de 2015
La historia de Pixar Animation Studios
Pixar Animation Studios no tuviera el éxito que tiene actualmente sin el personaje clave que hizo despuntar a esta compañía: el fallecido Steve Jobs. Especializada en la producción de gráficos en 3D y ganadora de 27 premios Óscar, Pixar hizo historia en 1995 cuando estrenó la cinta infantil Toy Story, el primer largometraje comercial totalmente animado por computadora.
Comprada en el 2006 por Disney, esta compañía es considerada el estudio de películas más innovador en el mundo. Y aunque detrás de su éxito resalte el nombre de Steve Jobs, resulta sorprendente conocer que sus inicios partieron de una ambición fallida de LucasFilm, productora fundada por el cineasta George Lucas.
A continuación te presentamos la historia de Pixar Animation Studios.
¿Cómo inició Pixar Animation Studios?
En 1985, cuando Steve Jobs fue despedido de Apple, este le compró a George Lucas la División de Computadoras de LucasFilm: grupo encargado de desarrollar tecnología de punta para la industria del cine.
En aquel entonces, Jobs pagó cinco millones de dólares e inyectó otros cinco millones más en la compañía, que recibió el nombre de Pixar.
Steve Jobs.
Sin embargo, en sus inicios, Jobs pensó en hacer de Pixar una firma informática, cuyo producto central era el Pixar Image Computer que en aquel entonces tenía una enorme memoria gráfica. Lamentablemente, el PC no se vendió bien, y en 1990 Jobs decidió acabar con la producción de hardware. Incluso, con la pérdida que esto acarreaba, Jobs pensó vender Pixar a Microsoft.
Pero gracias a John Lasseter, uno de los empleados de Pixar Animation Studios, esta decisión tomó otro rumbo. Lasseter trabajaba en el departamento de animación de la empresa, y en uno de sus esfuerzos por promocionar los productos, desarrolló una serie de animaciones para demostrar la potencia de dicho computador; animaciones que llegaron a causar un revuelo en la SIGGRAPH, la convención de gráficos por computadora más importante del mundo.
Al ver el éxito de Lasseter, Jobs logró cerrar un trato de 26 millones de dólares con Disney a cambio de tres largometrajes animados por computadora. Y por fortuna, la mala racha de Pixar cambió cuando en noviembre de 1995 llegó a los cines Toy Story, la primera película animada producida totalmente por computador.
John Lasseter fue despedido como dibujante de Disney antes de entrar a Pixar.
Toy Story se convirtió en la película más taquillera de aquel año, recaudando 192 millones de dólares en Estados Unidos y 372 millones alrededor del mundo.
Una semana más tarde del estreno, Pixar Animation Studios salió triunfalmente a Bolsa, siendo el mayor IPO (Oferta Pública Inicial, en español) del año. Y Jobs, que poseía un 70%, sumó millones a su capital.
Tras Toy Story, Pixar ha realizado una serie de hits sin precedentes, con los que ha llegado a ganar 27 premios Óscar, siete Globos de Oro, siente Premios Annie y 11 premios Grammy.
Pixar Animation Studios fue finalmente vendida a Disney en el 2006 por más de 7.000 millones de dólares.
viernes, 13 de febrero de 2015
5 acciones que elevarán el amor de tus clientes por tu marca
Hoy en día los clientes ya no solo eligen un producto, lo prefieren y lo compran, sino que en muchos de los casos se enamoran de el. De alguna u otra manera todos tenemos marcas por las cuales sentimos un cariño especial. Nuestros clientes cuando aman nuestro producto, servicio o nuestra marca se convierten en grandes embajadores de la misma y nuestros mejores publicistas.
Pero, ¿cómo podemos lograr esa conexión emocional con nuestros clientes? ¿Cuáles podrían ser 5 acciones que podrían elevar el amor y por ende el valor percibido de los clientes por nuestra marca?
A continuación te propongo algunas recomendaciones:
Atención caleidoscópica: La creatividad y la innovación en la atención y el servicio al cliente de excelencia lo es todo. Tener la capacidad de observar y monitorear lo que nuestros clientes quieren desde varias vertientes, para después desarrollar ideas creativas que sorprendan al cliente, nos dará una ventaja competitiva por sobre los demás. Debemos mantener constantemente los ojos abiertos y la vista enfocada para descubrir de que manera podemos cumplir sus expectativas y superarlas. No podemos darnos el lujo de perder de vista, ni por un segundo, lo que el cliente quiere y necesita.
Entusiasmo por servir: Cuando más oportunidad existe de impactar al cliente con un buen servicio, pareciera que muchas marcas (a través de su personal) buscan arruinar el momento. No escatimes recursos en contratar y capacitar personas que sean altamente entusiastas a la hora de servir y atender a tus clientes. La pieza fundamental de tu negocio son aquellas personas que están en contacto directo y constante con tu cliente.
El % adicional: Los clientes aman el valor agregado, todos agradecen el detalle adicional, la cortesía inesperada. Adoran el momento en donde los haces sentir únicos y especiales. Ese momento en donde tu marca le grita al cliente: “Estoy pensando única y exclusivamente en ti” ¿Qué estás haciendo al respecto?
Hazlo fácil: Facilita el proceso de compra del cliente. Provee de la información necesaria en el momento oportuno. Si un cliente requiere información y está en ti proporcionarlo no postergues ese momento ya que matarás el entusiasmo por la compra. Capacita a tu personal para que conozca el producto o el servicio que ofreces. Nada puede desmotivar mas al cliente que entrar en un proceso complicado, confuso y tardado para realizar su compra.
Cuida a tu gente: Empieza por las personas que dan la cara a tu cliente, estas personas representan no solo el producto y el servicio, ellos son tu marca. Recuerda: La gente hace negocio con la gente no con las marcas y siempre se llevarán la impresión de tu marca en base a la experiencia que tuvieron con alguna persona de tu equipo. Tu gente debe representar de forma congruente todos los mensajes de comunicación que lanzas al exterior mediante otros medios, por ende todos absolutamente todos tus esfuerzos mercadológicos podrían desmoronarse cuando uno de tus clientes tiene una mala experiencia al estar en contacto directo con alguien de tu marca. Tus clientes más importantes son tus propios colaboradores y empleados si ellos no aman tu marca, difícilmente lo harán los demás.
Kevin Roberts autor del afamado libro “Lovemarks” dice que para poder amar a una marca ésta debe ser icónica, altamente innovadora, contar historias, generar respeto, crear una relación personalizada con el cliente, entre otras características. Yo digo que todos los días tenemos la oportunidad de inspirar e impactar a los demás a través de la excelencia en nuestro servicio, cuidando las intenciones, acciones y sobre todo las pequeñas atenciones.
domingo, 8 de febrero de 2015
viernes, 6 de febrero de 2015
Historia de Duracell
Quizá reconozcamos esta marca mundialmente por el conejito deportista color rosa. Duracell, la historia de esta compañía se remonta al año de 1920, de la mano del científico Samuel Ruben y del empresario Philip Rogers Mallory, quienes unieron su ingenio para construir una sociedad que duró hasta la muerte de Mallory en 1975.
Según detalla la misma compañía, la capacidad de invención de Ruben fue uno de los elementos más importante para que Duracell se forme posteriormente como tal. Durante la Segunda Guerra Mundial, Ruben inventó la celda de mercurio, la misma que duraba más que las pilas de zinc-carbono en condiciones extremas y almacenaba más capacidad en menos espacio.
Tras esta invención, y el posterior mejoramiento de las pilas alcalinas de manganeso haciéndolas más resistentes, compactas y duraderas en la década del 50, P.R. Mallory comenzó a fabricar millones de celdas de mercurio para la guerra.
Este también fue el punto de arranque para que Mallory funde la empresa Mallory Battery, y más tarde incursionara en el mercado comercial con el nombre Duracell.
En los mismo años 50, Eastman Kodak presentó las cámaras que incorporaron un flash que requirió más energía que las pilas de zinc-carbono. Las cámaras necesitaban celdas alcalinas de manganeso, pero en un tamaño más pequeño: las AAA. Mallory las fabricó y patentó la tecnología, pues en ese tiempo la empresa no tenía distribución entre los clientes.
Pero la demanda de las pilas relacionadas con la fotografía fue tan grande, que en 1964 Mallory presentó la marca Duracell, cuyo significado es “célula duradera”.
En 1978, PR Mallory fue adquirida por Dart Industries, y este a su vez se fusionó con Kraft en 1980. Ocho años después, Kohlberg Kravis Roberts compró Duracell y tomó la empresa pública en 1989. En 1996, Duracell fue adquirida por Gillette y en el 2005, Procter y Gamble compró Gillette.
El conejo de Duracell
El conejo de Duracell es la mascota publicitaria de la marca, cuya representación predomina más en Europa e Iberoamérica. Este conejito color rosa hizo su debut en 1973, tras un anuncio televisivo donde aparecían varios conejos de juguete tocando tambores y el único que permanecía mayor tiempo tocando el tambor era aquel que tenía las pilas Duracell.
Sin embargo, es común asociar este personaje a la empresa rival Energizer. Y la razón fue que dicha marca lanzó en 1989 el mismo conejo patentado a Energizer, pues Duracell no alcanzó a patentarla. Debido a ello, ambas marcas poseen el conejo asociado con las pilas.
fuente:elemprendedor
martes, 3 de febrero de 2015
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